Sebastian Nelson

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    Podemos comenzar a tomar las mejores decisiones en nuestra vida cuando descubrimos que a cada momento, con nuestro pensar, sentir y obrar, la vamos creando.

    Lic. Claudia Sirito

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    Cuando comprendemos nuestro objetivo de vida, cuando descubrimos para qué estamos en este mundo, aquello extremadamente doloroso, comienza a perder fuerza y a cobrar sentido…

    Lic. Claudia Sirito

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    Cada experiencia de vida es una oportunidad valiosísima para hacer uso de nuestras propias herramientas que traemos de encarnaciones anteriores. Nuestra familia, entorno social y época, serán los más apropiados para facilitar el crecimiento exitoso de nuestra alma

    Lic. Claudia Sirito

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    Estás invitado a esta experiencia… La ciencia occidental se sincroniza con la sabiduría ancestral…

Bienvenidos!

La Terapia de Vidas Pasadas o Terapia de Regresión es una herramienta psicoterapéutica que nos ayuda a recuperar nuestra plena salud emocional, física y espiritual, despertando nuestras habilidades latentes para la sanación y para el disfrute.

Nos permite descubrir el propósito que da lugar a cada acontecimiento importante en nuestras vidas.

Experiencias cercanas a la Muerte

En el mes de diciembre del 2001 la revista Lancet publica un artículo 
científico de autoría de un equipo de médicos de Holanda, dirigido por 
el cardiólogo Pim Van Lommel, sobre la investigación de Experiencias 
Cercanas a la Muerte (ECM, o NDE: Near Death Experience), realizada en 
344 pacientes que sufrieron un infarto cardíaco y fueron resucitados, 
con éxito, en diez hospitales holandeses. Los pacientes fueron internados, 
durante los primeros días después de haber tenido la experiencia, 
y acompañados durante un período que varía de 2 a 8 años después de 
los eventos, para la debida evaluación.
Del total de supervivientes investigados, 41 pacientes (12%) describieron 
una experiencia profunda, con elementos que caracterizan a una ECM. 
La medida de la edad era 62,2 años (26 a 92 años), el 73% hombres. 
Los autores concluyeron que cuanto menor es la edad del paciente, 
mayor la frecuencia de ECM; verificaron también, que el porcentaje 
de resultados de ECM fue menor que en otros estudios, que revelaban 
la incidencia del 30% probablemente porque la media de edad, en la 
investigación de Holanda, era muy avanzada. (1)
Muchos profesionales e investigadores desean publicar sus trabajos en 
esta revista científica, ya que los requisitos para la publicación son 
en suma estrictos y su reconocimiento científico se extiende 
por todo el mundo.
Qué oportuno que se trabaje seriamente con este tipo de fenómenos, intentando 
ahondar en las condiciones en que se presentan, apartando toda posibilidad de 
error o de fantasía alucinatoria.
Años atrás, uno de los investigadores que ha trabajado intensamente en esta 
temática ha sido el Dr. Raymond Moody, médico, doctorado en Ciencias en la 
Universidad de Virginia (EEUU), que ha creado su primer best seller: 
“Vida después de la vida”, y luego su segundo libro sobre este fenómeno: 
“Reflexiones sobre vida después de la vida”. (2)
Acerca de las Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM) afirma que en el campo 
científico se las ha negado firmemente durante tantos años hasta que la 
aparición de pruebas irrefutables hizo que ya no se pueda negar su existencia.
Las ECM son aquellas vivencias que se experimentan en momentos de extrema 
cercanía a la muerte, cuando por ejemplo, como en este estudio mencionado, 
el funcionamiento del corazón cesa, cuando los índices y señales del cuerpo 
están dando cuenta de que la muerte se avecina. Ya casi no hay signos de vida. 
Puede acontecer que luego de intensos trabajos de resucitación por parte de 
los profesionales médicos, el paciente “vuelve a la vida”, comenzando su 
organismo a retomar el ejercicio de sus funciones; o puede suceder que el 
paciente no se encuentre con esta posibilidad de auxilio médico, entonces 
su cuerpo puede permanecer horas sin señales de vida, clínicamente muerto, 
y espontáneamente, volver a la vida.
En esos momentos en que el paciente no ofrece indicadores de encontrarse con 
vida, que pueden extenderse a pocos minutos u horas, de acuerdo a sus propios 
relatos posteriores a esta circunstancia, experimenta determinadas vivencias 
que han resultado poco comprensibles, hasta ahora, para la ciencia actual, 
ya que su cerebro, en estos momentos, no registra la existencia de ningún 
procesamiento de información.
Los relatos acerca de estas experiencias muestran muchos puntos en común, 
parecería que cierta “conciencia” o “individualidad” trascendiera al cuerpo
físico, es decir, no se localizaría en el cerebro sino que éste simplemente 
resultaría ser algo así como un instrumento utilizado por ella, para poder 
expresarse y manifestarse.
A continuación voy a compartir con ustedes un extracto del libro de Elizabeth 
Kubler-Ross: “La rueda de la vida”, donde la autora comenta el relato que 
realiza una paciente que ha experimentado una ECM; lo manifiesta frente a 
ella acompañada por un grupo de alumnos estudiantes de Medicina. Es el siguiente:
“…El incidente ocurrió en Irlanda: Habiendo sufrido una hemorragia interna, 
la llevaron de urgencia al hospital y la pusieron en una habitación particular 
donde declararon que su situación era “crítica” y que estaba demasiado grave 
para trasladarla a Chicago. Creyó que esta vez estaba cerca de la muerte, 
pero no se decidía a llamar a una enfermera, pues había pasado ya demasiadas 
veces por esa terrible prueba entre la vida y la muerte. Ya que su hijo 
estaba bien protegido, tal vez pudiera morirse.
Fue muy franca. Una parte de ella quería marcharse, pero otra parte quería 
sobrevivir hasta la mayoría de edad de su hijo.
Mientras pensaba qué hacer, entró una enfermera en la habitación, la miró y 
salió sin decir palabra. Según la Señora Schwartz (la paciente), en ese preciso 
momento salió de su cuerpo físico y flotó hacia el techo. Entonces entró a toda 
prisa un equipo de reanimación y empezó a trabajar frenéticamente para salvarla.
Todo esto mientras ella observaba desde arriba. Lo veía todo, hasta los más 
mínimos detalles. Oía lo que decían, incluso percibía lo que estaban pensando. 
Lo notable era que no sentía ningún dolor, miedo ni angustia por estar fuera de 
su cuerpo. Sólo sentía una enorme curiosidad y le sorprendía que no la oyeran. 
Varias veces les pidió que dejaran de emplear esos métodos heroicos para 
salvarla asegurándoles que estaba bien.
Finalmente bajó y tocó a uno de los médicos residentes, pero vio sorprendida 
que su brazo pasaba a través del brazo de él. En ese momento, tan frustrada 
como los médicos, renunció a decirles nada.
-Entonces perdí el conocimiento- explicó.
Pasados cuarenta y cinco minutos, lo último que observó fue que los médicos la 
cubrían con una sábana y la declaraban muerta, mientras uno de los residentes, 
nervioso y en actitud derrotada, contaba chistes. Pero cuando tres horas después 
entró una enfermera a la habitación a sacar el cuerpo, se encontró con que la 
Sra. Schwartz estaba viva…” (3)


Lic. Claudia Sirito


(1) Basado en las expresiones del libro de Marlene Nobre: “El alma de la materia”.
(2) Luego se ha dedicado al estudio e investigación de la regresión a vidas pasadas. Lo comentaremos en próximas notas “De Interés”.
(3) Kubler-Ross, Elizabeth: “La rueda de la vida”; Edit. Biblos; año 1997; págs. 235/6.